De acuerdo con las primeras averiguaciones, la pareja mantuvo una fuerte discusión que terminó con una agresión brutal por parte del hombre. Tras el ataque, Serapio encerró a Cruz en su habitación y, en un acto de extrema frialdad, alertó a su suegra sobre el estado de su hija antes de darse a la fuga.

Minutos después, la madre de la víctima junto a una de las hijas de Natalia lograron forzar la puerta del cuarto. Allí encontraron a la mujer tendida en el suelo con escasos signos vitales.

Con la ayuda desesperada de los vecinos, Cruz fue trasladada de urgencia al hospital Francisco Herrera de la misma localidad, donde los médicos de guardia confirmaron que ya había fallecido a causa de las lesiones sufridas.

La policía de Salta puso en marcha múltiples operativos para dar con el paradero de Serapio. Durante toda la jornada del martes se llevaron a cabo allanamientos en un domicilio del barrio Pipino Ferreyra y procedimientos de control sobre la ruta 36, aunque por el momento los resultados han sido negativos.

La investigación de este caso que ha generado un profundo dolor en la comunidad salteña quedó a cargo del fiscal penal N°2 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Gabriel González.