Comenzó el segundo juicio por el femicidio de Jimena Salas, madre de dos niñas. Declararon los dos hermanos acusados y el viudo Cajal Gauffin.

Por Andrea Sztychmasjter

24 de septiembre de 2025

-De pieee

-No se tuteen al hablar, por favor

Afuera del Salón de grandes juicios una mujer llora, madre también, llora por sus hijos, uno muerto también, dos sentados en el banquillo de los acusados. Adentro de la sala de audiencias hay cámaras, movileros y periodistas que cubren el primer día del segundo juicio que la justicia salteña realiza para dilucidar qué pasó con Jimena Salas, asesinada de más de 40 puñaladas en su casa de Vaqueros, el mediodía del 27 de enero de 2017.

Una sociedad se pregunta qué pasó con la mujer y por qué a horas de comenzar el juicio el principal acusado aparece muerto.

Comienza la lectura del requerimiento fiscal en donde presentarán las pruebas reunidas para determinar que los dos hermanos, Carlos y Adrían Saavedra son responsables del femicidio de Jimena Salas y/o tuvieron alguna participación.

Ambos hermanos si bien llegan a juicio acusados como coautores de homicidio calificado por alevosía, ensañamiento, criminis causa por el concurso premeditado de dos o más personas, femicidio en perjuicio de Jimena Beatriz Salas tienen el beneficio de prisión domiciliaria.

En la requisitoria además se mencionó que los acusados tuvieron una conducta dolosa con modalidad engañosa con la intención de adueñarse de bienes ajenos. Aunque no se logró determinar que le hayan robado algo.

De la lectura se mencionó la situación de indefensión de la víctima y ocultamiento de la acción criminal. Esto sumado a la multiplicidad de heridas, ensañamiento, sufrimiento extraordinario de modo cruel que se le infringió a la mujer. Asimismo, se mencionó el sufrimiento psíquico por la presencia de sus hijas.

Pesquisas

Durante la lectura se enumeraron numerosas pesquisas que, para el equipo investigador encabezado por los Fiscales Mónica Poma, Gabriel González y Leandro Flores, dan cuenta de la participación indiscutida de Javier Saavedra en el hecho. Esto, a decir de la lectura, se traduce en el ardid de la supuesta perrita extraviada para abordar a la víctima e ingresar a su casa, el análisis de diferentes conversaciones de Whatsapp con quien en ese momento era su ex novia, de grupos de Whatsapp con amigos e hinchas de Gimnasia y Tiro y de la descripción de la ropa de Javier. Algunos elementos como un llavero del club, unos zapatos, el cuello de una camisa, además de los cotejos de ADN, a partir de los isopos levantados de muestras de sangre de la escena del hecho.

Mencionaron que las muestras analizadas indicaron que “No hay correspondencia con los otros  hermanos”.  Sí en cambio hay “Correspondencia  con el perfil del imputado de la muestra de la remera de una de las hijas de Jimena Salas, en donde determinaron las pericias genéticas con Javier Nicolás Saavedra”. También de otras muestras halladas en la vivienda de la mujer: en la puerta externa, en el teléfono de la víctima.

La acusación fiscal señala que en el lugar del hecho se colectaron diecisiete muestras que arrojaron dos perfiles genéticos, señalados como “hombre 1” y “hombre 2”. El primero corresponde a Javier Saavedra, el segundo aun “a determinar”.

Además la Fiscalía señaló en su escrito que hubo una “Intervención planificada de otras personas”, esto, según mencionaron en función a por ejemplo posicionarse en lugares expectantes, guardar elementos, utilización de vehículos, todas tendientes a la realización de acciones de la logística de desarrollo del crimen. Así determinaron los fiscales que hubo participación de otras personas aparte del extinto Javier Saavedra.

Cajal Gauffin

Viudo de Jimena Salas declaró y realizó una cronología de las acciones que tuvo ese fatídico día, ultimo en ver a su esposa con vida. Fue además quien encontró a la madre de sus hijas sin vida tendida en sangre en la cocina de la vivienda que compartían.

Al ser consultado por la Fiscalía, reiteró que no robaron nada de su casa, así como tampoco de la caja fuerte que tenía en su habitación. “En otro momento, con la cabeza más fría vi que estaba la computadora de ella. No vi que faltase nada.  En la caja fuerte estaba todo. Al ser gerente de Garbarino puede haber habido todo tipo de electrodomésticos en mi casa. No faltaba nada”.

Al ser repreguntado por un fiscal aseguró sin embargo que nunca encontró un supuesto disco rígido de la computadora de Jimena que ella guardaba en una maleta.

Por último, Cajal se refirió a los ocho años de la muerte de Jimena y cómo modificó su vida.

“Me pregunto por qué tanta saña, Jimena Salas era generosa, buena. Hay que estar bastante enfermo para hacer algo así”. Aunque aseguró que su ex esposa había tenido una relación violenta con una ex pareja, Cajal señaló que no tenían enemigos ni le debían plata a nadie.

“A los 49 años tuve que comenzar una carrera en la Facultad. Se me cerraron todas las puertas laborables. Me sentí muy decepcionado del suicidio (de Javier Saavedra), pero aun así sigo creyendo en la justicia”, declaró.

Carlos y Adrián Savedra, diferentes causas delictivas

De le lectura requisitoria fiscal además se determinó que si bien los hermanos no poseen antecedentes penales si existen diferentes registros que indican hechos delictivos de los hermanos y problemas con la ley. Uno de ellos, Carlos, incluso posee una denuncia por abuso sexual.

Adrian Gillermo Savedra

El primero en declarar tiene 38 años y solamente estudios primariosEmpleado de Aguas del norte desde 2009, pudo entrar como personal de planta gracias a que sus dos padres trabajaban en la empresa, al igual que la madre de Jimena Salas.

Sin la presencia de su hermano a pedido de la Fiscalía, el joven aseguró que la justicia se negó a realizarle una contraprueba de ADN: “No quisieron, el hisopado que ya habían hecho, está mal hecho, contaminado, eso es lo único que lo agarró a mi hermano, para mí sería muy importante. Estamos tranquilos y a disposición”, señaló ante el tribunal integrado por los jueces José Luis Riera (presidente), Mónica Faber Maximiliano Troyano (vocales).

“Nunca fuimos barras bravas ni tuvimos quilombos”, aseguró el joven al tiempo que admitió ser hincha de Gimnasia y Tiro.

Aseguró que el día del asesinato se encontraba trabajando como de costumbre “Si necesitaba retirarme o no podía quedarme tengo que comunicarle al encargado y de ahí al jefe de la zona”.

Señaló además que le mostraron la fotografía del hombre con un caniche: “Me mostraban la fotografía, pero yo no podía decirles si era o no mi hermano. Y si era o no la perrita”, aseguró al negar rotundamente su participación en el crimen. “Somos incapaces de hacer algo así”.

Carlos Damian Savedra

Carlos Damián Saavedra (40) también se desvinculó de la causa y dijo que la parte acusadora está apuntando a las personas equivocadas. “Tienen personas inocentes”, aseguró.

Al recordar a su hermano Javier, aseguró que era “Abanderado, siempre fue el estudioso, trabajó en Villa Floresta. Trabajó con chicos wichis, hizo escuelas, merenderos”, al describir el lado social del joven.

“Ayudaba a los que más necesitan creo que la Ministra Figueroa lo llevó a él a Santa Victoria Este”, mencionó.